Conducir en el barro con seguridad. Trucos muy útiles

Puede que en alguna ocasión te haya sucedido que salgas a la carretera y te encuentres con un camino por el que tienes la obligación de pasar y está lleno de barro. Aquí te explicamos cómo conducir con barro cuando no queda otra alternativa.

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Consejos para conducir en el barro

Reducir la velocidad

Esta maniobra es, sin duda, fundamental para conducir en el barro con seguridad. Llevar una velocidad reducida permite mayor control sobre la dirección, porque evita que el coche se deslice. Por lo tanto reducir la velocidad reduce la probabilidad de salirse de la carretera.

No pisar el freno

Es aconsejable reducir la velocidad haciendo uso de las marchas, salvo que sea inevitable.

Conducir con humedad y hielo hace necesario el uso moderado del freno. Pisar el freno en estas condiciones de barro hace complicado controlar el coche. Estas sencillas claves son válidas para el invierno y las estaciones de lluvia.

Controlar el acelerador

Cuando se realiza una conducción en barro evitaremos acelerar a fondo, pues las ruedas giran más y esto provoca que el coche se quede más enterrado. Por tanto, acelera suavemente.

Conducción prudente

Hay que agarrar con firmeza el volante e intentar dirigir el coche hacia la zona en la que el barro sea más duro, sorteando suavemente las áreas fangosas y húmedas.

Uso de la tracción total

En caso de que tu coche tenga la opción de activar la tracción a las cuatro ruedas, este es el momento perfecto para hacerlo, pues mejora la conducción y facilita el movimiento. En caso de ser tracción trasera, es recomendable colocar peso en el maletero para que responda correctamente.

Si te ves atrapado en el barro…

Ante todo, lo primordial es mantener la calma. En este caso:

  • Hay que salir del vehículo y valorar qué maniobra es la más adecuada para dejar de estar anclado en el barro. Una mala decisión puede significar estar más tiempo parado.
  • Puedes valerte de los materiales que haya alrededor (gravilla, piedras, madera, por ejemplo) para colocarlos delante de los neumáticos que llevan la tracción y hacer de puente improvisado, entre el barro y el coche.
  • Acelera lentamente y mueve el volante con suavidad para intentar salir.
  • Sobre todo, ten paciencia, pues muy pocas veces se consigue salir a la primera.

Has conseguido salir, ahora debes tener en cuenta los peligros del barro para el coche. Aparte de que puede dañar el aspecto exterior estropeando la pintura, el barro puede provocar que se oxiden algunos materiales si su limpieza se retrasa mucho.

En el peor de los casos, el barro ha podido llegar a la altura del motor, esto puede provocar problemas en su funcionamiento, por lo que habrá de limpiarse, siempre con el motor frío y con productos específicos de limpieza para el motor, en el caso de decidir limpiarlo nosotros mismos. No obstante, la visita a un centro especializado es la mejor opción.

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