Adictos al tuning: lo que no puedes hacerle a tu coche

El mundo del motor cada vez está ganado más adictos al tuning. Modificar la estética de un vehículo o mejorar sus prestaciones mecánicas son arreglos que muchas personas deciden hacer para que su coche sea único.

Pero lo cierto es que se cometen muchos errores a la hora de tunear un coche, todo un arte que debe combinar a la perfección, más allá de las preferencias personales de cada uno, el buen gusto y la seguridad vial.

tunning

Si eres adicto al tuning, a continuación vamos a mostrarte varios ejemplos que muestran lo que no puedes hacerle a tu coche, ya no sólo porque la ley no lo permita, sino también porque hay adornos que debería ser delito que lucieran en según qué coches:

  • Antes de incluir cualquier pieza o de cambiarla, debes asegurarte de que se trata de piezas homologadas y de que tu coche pasará la ITV sin problemas. En la Inspección Técnica del Vehículo no admitirán ningún cambio de piezas o accesorios que no estén homologados.
  • Si incluyes objetos en el interior del vehículo, ten cuidado con la visibilidad que pueden restarte. Comprueba que todos los ángulos de visión quedan libres de obstáculos.
  • El mismo problema podría ocurrir si decides añadir cristales tintados. Procura que no te resten visibilidad.
  • Tapizar los asientos es otra de las modificaciones preferidas de todo adicto al tuning. Pero, cuidado con los materiales que selecciones. Los hay sintéticos que son altamente inflamables. Respecto a los tapizados, muchos cometen el error de obstruir la salida del airbag.
  • Sabemos que te encantan las luces y los neones. Pero piensa que ni tu vehículo debe parecer una feria ambulante ni es conveniente deslumbrar al resto de conductores.
  • Otra de las modificaciones que no debe hacer al coche un adicto al tuning, es bajar demasiado la suspensión. Es verdad que una suspensión baja da cierto aire deportivo a nuestro vehículo. Pero no hay que pasarse. Las ciudades con bordillos, baches y badenes no son muy amigas de las carrocerías a ras del suelo.
  • Cuida el tamaño de las piezas que cambies. Unas llantas de las dimensiones de una plaza de toros o un tubo de escape desproporcionado para coches de pequeño tamaño, lucen, simplemente, absurdos.
  • Por último, añadir masilla a la carrocería para moldear las líneas del coche es algo que se te puede ir de las manos. Si añades demasiada, el coche pesará mucho y además, con cualquier pequeño golpe, se podrá desmontar el aplique. Asúmelo…. ni eres Batman ni tu coche puede parecerse al Batmóvil.

Fotografía vía Pinterest

 

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